En 2011, Edhasa editó la novela “Pequeñas intenciones†de Jorge Consiglio, hoy les proponemos una aproximación a este interesante escritor y su último libro.
Sobre “Pequeñas intencionesâ€
La novela cuenta una historia simple: la vida de un hombre mayor que sobrevive como puede, sin importarle demasiado a quien o quienes perjudica. Atascado en un pueblo salteño, mientras espera vender un terreno familiar, el protagonista narra las circunstancias de su vida, familia, la renguera y su decadencia, a un interlocutor que no aparece en escena. Le explica cómo y porqué descuida y abandona la casa en la que vivió desde siempre; cómo y porqué abandona a un hermano discapacitado que tenÃa a su cargo; las circunstancias en que provocó un incendio accidental que lo condujo hacia esa situación final de abandono y caÃda.
El autor ha explicado que basó la historia en una persona que conoció y que “Lo increÃble del tipo que me llevó a escribir sobre él, es que construye su vida al margen de este sistema y no es infeliz: la cifra de su felicidad reside en esquivar la lógica impiadosa de este sistema. Por eso me pareció que este individuo fascinante debÃa ser materia de ficción“. Beatriz Sarlo, en un análisis realizado para Perfil, ha dicho que “el narrador en primera persona tiene una actitud difÃcil de definir. Por un lado, está completamente abierto al suceder de las cosas exteriores, a las que acepta sin alegrÃa ni amargura; por el otro, manifiesta sus pequeñas intenciones para hacer posible una supervivencia trabada por la escasez y el desamparoâ€.
Lo cierto es que el narrador protagonista resulta un ser extraordinario que logra atravesar situaciones difÃciles y dolorosas, además de vivir al margen de la sociedad; sin entrar en el circuito de consumo, encuentra placeres y la felicidad en las pequeñas cosas cotidianas: criar gallinas, cazar gatos para comer, hacer un guiso, plantar tomates (“Cuando la plantita dio sus frutos, bailamos de alegrÃaâ€). Se trata de alguien que puede “vivir con nadaâ€: “Usted se preguntará de qué vivÃamos mi hermano y yo. Siempre nos arreglamos con casi nada. Un descuido administrativo nos beneficiaba con una pensión (…) éramos dos fantasmas. Creo que el aire de desgracia que cargábamos nos alejó de los ojos de todos. Y nosotros, empujados a sobrevivir, edificamos nuestro derecho sobre esa distracción.â€,
Por otra parte, resulta un hallazgo la idea de un oyente que está presente pero no participa, una especie de observador que no se involucra. Este interlocutor, de quien solo tenemos referencias por las continuas apelaciones del narrador (“usted me entiendeâ€, “no hace falta que le expliqueâ€, “usted se habrá dado cuentaâ€, “fÃjeseâ€, “le aseguroâ€, “usted se preguntaráâ€, “le juroâ€, “como usted bien se imaginaâ€), asiste a una minuciosa descripción de situaciones comunes, mezcladas con recuerdos donde lo que se destacan son los detalles (“le juro que me acuerdo de que era martesâ€), situaciones donde pareciera no pasar nada pero debajo de lo cotidiano se entrevé un mundo de pasiones y sentimientos brutales e impiadosos. La relación con los padres, hermanos y un sobrino que intenta estafarlo, el vinculo con los damnificados por el incendio, el romance con la mujer mayor y su hijo, nada queda fuera del relato de este narrador a ese oyente desconocido por el lector; sólo en el final se nos revela su figura: se llama Quispe, es un borracho que conoció circunstancialmente en un bar y a quien no ha logrado interesar o comprometer: “giro la cabeza para mirarlo a usted, Quispe. Entonces compruebo, sin demasiado asombro, que nada, absolutamente nada de lo que ocurre en este mundo conseguirá alterar la profundidad de su descansoâ€.
Según Sarlo, en el trabajo mencionado, esta novela está hecha “De la aceptación del fracaso de las pequeñas intenciones. Y también, sobre todo, de la obstinada coherencia que el personaje-narrador pone en aquello que hace. Su seriedad ante el mundo material (…)†De modo que “El mundo es una fuente infinita de trabajos que salen mal y de pequeñas alegrÃas, cosas bien hechas y catástrofes, un guiso perfecto y un incendio; una casa de Haedo que se valora y el despojo, justamente de ese lugar originario. La historia avanza hacia la pérdida: primero se abandona al hermano, después la casa; finalmente, el narrador viaja a Salta, donde perderá (seguramente) un terreno que le habÃa dejado su padreâ€.
Con lenguaje cuidado, alejado de los modismos (el narrador es adicto a las revistas de divulgación cientÃfica), con enunciados ricos en matices y significaciones múltiples (“Me muevo con una danza espasmódica. Parezco un muñeco con la cuerda rota, una máquina fuera de eje, un desechoâ€, “lo perturbaba el hecho de que nosotros estuviéramos fuera del tiempoâ€, “todas las mujeres parecÃan una misma mujer con diferentes vestidosâ€), Consiglio ha recreado la voz de un personaje que, a pesar de sus miserias y crueldades, resulta creÃble y humano. A través de sus reflexiones, presenta temas existenciales: la soledad, el amor, el poder, las relaciones familiares, la discapacidad, la crueldad, la sordidez, la marginalidad. “Lo que intento rescatar en mis obras son las pequeñas arquitecturas que se arman los seres que viven en la periferia para ser felices; me incomoda el lugar central, ese foco de luz que te pega directo en la cara y te saca los rasgos. En cambio, en la periferia, la media luz te permite identificar los distintos aspectos que te vuelven humanoâ€, en palabras de Jorge Consiglio.
Un texto limpio, sin redundancias, no hay palabras de más ni de menos. La prosa fluye en un perfecto equilibrio entre la estructura, el tiempo, la sucesión de hechos y el ritmo narrativo. Fusión de una historia excelente, situaciones extremas, una estructura admirable y la relación del narrador con su oyente, “Pequeñas intenciones†resulta una novela de lectura obligatoria.
                                            Noticia biográfica
Jorge Consiglio (1962, Buenos Aires), Licenciado en Letras por la Universidad de Buenos Aires, se desempeñó como docente en la cátedra de SemiologÃa de esa Universidad. Realiza colaboraciones en diversos medios gráficos.
Ha publicado: Indicio de lo otro, 1986 (poesÃa); Las frutas y los dÃas, 1992 (poesÃa); Las arrugas de la terraza, 1994 (poesÃa); Marrakech, 1999 (cuentos); La isla de Badir, 2000 (infantil); El bien, 2003 (novela); La velocidad de la Tierra, 2004 (poesÃa); Intemperie, 2006 (poesÃa); Gramática de la sombra, 2007 (novela); El otro lado, 2009 (cuentos); Pequeñas intenciones, 2011 (novela).
Recibió IV Premio Opera Prima Nuevos Narradores (España), por El bien en 2001
Publicado en DC Cariló, enero 2012