Escritores de nuestro tiempo: Ana Iniesta, Nancy Montemurro

28 Enero, 2012
By Cristina

Nos aproximamos a dos escritoras contemporáneas, a sus libros editados en 2011 y a maneras diferentes de trabajar las herramientas poéticas. Ambos textos se consiguen en la Biblioteca Popular Manuel Belgrano de Pinamar y en la librería Libros con aroma de General Madariaga.

El arte de la elipsis – Acerca de Rebenque en flor, de Ana Iniesta

Rebenque en flor fue publicado por Ediciones del Citrino en 2011, se trata de un libro con 17 poemas que marcan los pasos de un recorrido, en ellos se destaca el aire comunicativo y coloquial. En estos versos, alimentados por la tradición oral, confluyen lo cotidiano y lo metafísico. El título del libro se lo da el poema Ermanhos, “pasado asiduo / rebenque en flor / años de rojas maravillas / con susto / creadas para adorar”.
Con lenguaje claro, directo, expresivo y restos del registro hablado, Iniesta despliega imágenes y recursos poéticos para apelar al lector y llevarlo por un viaje plagado de incógnitas, preguntas por el ser (¿Seremos algún ardor herido / por la rampa de sus juntas?), reflexiones sobre la escritura (y todo esto / es literatura / – genuina – / alegría del hogar / silencio en el riego), a través de cuestiones ancestrales en un camino hacia la construcción del presente.
Los poemas de Iniesta transitan un viaje al conocimiento, la aceptación y la despedida; expanden una serie de maniobras para poetizar ese recorrido. En un continuo movimiento, la búsqueda de algo desconocido y difícil de alcanzar parece eterna. Desde el origen: la familia (la madre, la abuela), Rumania. Hasta encontrar, “la dejo ir y venir llorando, el ritmo adorado del no llanto con ruido, es un llanto de soledad, tan sólo su imagen es destrozarme o trozarme ruda. Pero asiento, no es injusto, es el canto de los muertos que merecen estar vivos en algún lugar”.
Frente a la oscuridad del objeto perseguido, mirar por la ventana para descubrir qué hay más allá y salir a buscarlo. El movimiento es continuo: venir, partir, llegar (“vuelvo solita / con mi madre a cuestas / a la orilla de los infiernos”, “Vuelvo junto a mi madre al caminos de los infiernos”, “Llegué. / Vuelvo junto a mi madre al papiro de los recuerdos.”, “Volver es la mirada perdida en algún sitio salvaje”).
Las poesías de este libro rodean con significantes una zona antigua y familiar, un pasado ancestral y originario hasta alcanzarlo para dejarlo ir, y así poder avanzar sin cargas ni pesos muertos. En Rebenque en flor asistimos al arte de la elipsis, un libro para que no dejen escapar. 

Ana Iniesta – Noticia biográfica
Iniesta nació el 31 de Enero de 1983, en Buenos Aires.
Es música y actriz egresada de la escuela metropolitana de arte dramático. Actualmente trabaja en el Centro Cultural – Risas de la Tierra -, en Junio estrena una nueva obra de la cual es autora y directora.
Participó del XIV Encuentro de Poetas en el País de las Nubes Oaxaca México 2011.

El arte de la síntesis – Acerca de Arcanos mayores de Nancy Montemurro

En 1993 la artista plástica Marcela Montemurro presentó un libro de edición artesanal, con motivo de la culminación de la carrera de grabado en la Escuela Superior de Bellas Artes de la Nación “Ernesto de la Cárcova”. El libro se llama “El Tarot” y contiene imágenes de su autoria y poemas de Nancy Montemurro.
Tal edición se presentó en 1999 en la Galería Roberto Martín de Arte Contemporáneo y circuló, hasta 2011, sólo en el ámbito de las galerías de arte y museos. Nancy Montemurro y Ediciones del Citrino presentaron hace apenas unos meses, una edición al público en general, con el objeto de abrir el libro “para que aquellos poemas cobren vida propia”.
Este libro de Nancy Montemurro (publicado por Ediciones del Citrino), nos propone sumergirnos en un mundo de imágenes. El de los 22 arcanos mayores, con una especial relación entre el grabado-poema con cada una de las cartas del tarot: una doble lectura e interpretación; por un lado, la imagen visual y por otro, la imagen verbal. La otra originalidad de Arcanos mayores es que ambas líneas (visual y verbal) zigzaguean entre el asombro y la ruptura puesto que interpretan el dibujo de la carta dejando de lado su significado predictivo.
Montemurro anula el vaticinio, se corre de lo mágico hacia la pura imagen visual. Lo no dicho es la suerte, el destino, el futuro que esas cartas presagian. Convierte a las figuras de los arcanos en una suerte de personajes diversos, son mirados con detenimiento. Esa mirada del sujeto parado frente a ellos desfamiliariza el lugar común, las escenas son vistas desde otros lugares para resignificarlas, “Quiébrate en mil pedazos. / Separa el desperdicio. / Busca entre tus ruinas / los diamantes. / Coagúlate con ellos”.
Así, la mirada vuelve una y otra vez sobre los mismos objetos (los arcanos). Separándose de los preconceptos, “Arcanos Mayores” niega lo convencional y posibilita una posición del yo, de la subjetividad que observa y cuenta lo observado para reacomodar la percepción, “A besos de rocío / la flor se abre y gesta / una flor nueva / dentro de sí. / Su cuerpo / es el ritmo que la inunda”.
Los poemas resuenan como ecos que rebotan entre espejos: no explican lo percibido sino que lo tensan en un caleidoscopio. Marcan una continuidad en el presente puro, el ahora del sujeto que observa. Un golpe de percepción que da entidad y significación en un juego dialéctico entre imagen visual y palabra: reflexiones de la voz poética que mira y concluye circunstancias y devenires a los encargados de predecir, “Quien busca los orígenes / debe arañar la tierra / boca abajo / derramarse / hasta que sus entrañas / broten”. Los poemas de Montemurro se oponen a la rutina de ver lo mismo. Arcanos mayores es una propuesta ineludible. 

Nancy Montemurro – Noticia biográfica
Nació en la Provincia de Buenos Aires en 1961. Es docente y traductora. Miembro fundador del Grupo Editorial Nusud e integrante del Consejo de Redacción de la revista El Desierto.
Publicó la plaquette A doncella, Nusud, 1988 y los libros de poesía Craquelage, Nusud, 1993 y Arcanos Mayores, Edición Artesanal, 1999.

POEMAS DE ANA INIESTA

vine

cada gesto que se arma
para partir
es ningún destino,
en el silencio profundo
de sus causas

de su ventana
aludes de frescura
ojitos que aúnan
el alma son zarzuelas
o tanta abuela dentro

entrega
lo que riega
lo deja florecer y morir
con la seriedad
de los pájaros

sonidos anclados que
aún así la nostalgia
embota hermosa
aún la saudade
la deja
rota pero firme
en su ciempiés
de certezas

ORÍ GENES – II

De lo infinito
se precede

Lo no encontrado
Ata las ilusiones

Vidita mía, gigante sos
Mátame inconclusa.

POEMAS DE NANCY MONTEMURRO

IX – EL ERMITAÑO

El tejedor que supo
tramar hilo por hilo
un dibujo imperfecto
puede ahora destejer
sin cortar
las hebras enredadas.
Del error
aprendió la perfección
y comprendió
el tramado de lo humano.

VI – EL ENAMORADO

Camino bifurcado
obliga a una elección.
Avanzar con un pie
sobre cada sendero
tarde o temprano
parte a la mitad.
Optar por uno u otro,
también.
Imposible evitar el desgarro.

VIII – LA FUERZA

La maestría del gladiador
no consiste
en matar a la fiera
sino en transmutar
para sí
el poder de sus garras.

Publicado en DC Cariló, enero 2012

One Response to Escritores de nuestro tiempo: Ana Iniesta, Nancy Montemurro

  1. maria cristina on 30 Enero, 2012 at 15:13

    excelentes notas para los dos libros. Muy buena la mirada de la autora: directa y precisa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos, están marcados *

*


*

Visión 29 (De Maximo Simpsom)

Las águilas volaron hacia el lecho del mar, / y los últimos perros ladraron extenuados. /// Las gaviotas huyeron, y cesaron los vientos. / Enmudeció el rocío, enloqueció la piedra. /// Los jaguares perdidos cayeron hacia el fondo, / y las últimas vacas mugieron largamente. ////

JOHN BERGER

No puedo decirte qué hace el arte y cómo lo hace, pero sé que a menudo el arte ha juzgado a los jueces, vengado a los inocentes y enseñado al futuro los sufrimientos del pasado para que nunca se olviden. Sé también que en ese caso, los poderosos le temen al arte, cualquiera sea su forma, y que esa forma de arte corre entre la gente como un rumor y una leyenda porque encuentra un sentido que las atrocidades no encuentran, un sentido que nos une, porque es finalmente inseparable de la justicia. El arte, cuando obra de ese modo, se vuelve un espacio de encuentro de lo invisible, lo irreductible, lo imperecedero, el valor y el honor. /// (Fragmento final de MINEROS, ensayo recogido en CADA VEZ QUE DECIMOS ADIOS. Traducción: Graciela Speranza. Ediciones de la Flor)